sábado, 14 de junio de 2008

TEODORA


De acuerdo con información pública, la senadora Piedad Córdoba aparece en los comunicados de los computadores de Raul Reyes con el muy particular seudónimo de "TEODORA". El siguiente artículo, extraido de la web, nos enseña el origen del citado alias y de pronto da una luz sobre los motivos para su escogencia. Aqui tienen la historia de ésta emperatriz del imperio Romano de Oriente.


TEODORA
EMPERATRIZ DE BIZANCIO


Uno de los ascensos más meteóricos de la historia fue el que protagonizó una joven cirquera y meretriz a quien hoy conocemos como la emperatriz Teodora de Bizancio, quien supo sobreponerse a un pasado bastante escabroso a tal punto que gracias a ella su marido pudo conservar el trono.
Nacida hacia el año 502 de la era cristiana, era la hija de un cirquero llamado Acacio que poseía varios osos amaestrados, y no se sabe exactamente si Teodora nació en la isla de Creta o en Siria. Acacio trabajaba en el hipódromo de Constantinopla, donde era maromera y mimo. Dado que de todas maneras la profesión del show business no era muy bien vista para las mujeres, teodora desde muy chavala comenzó también a ejercer el oficio más viejo del mundo para complementar los ingresos. Se cree que Teodora perdió su «sello de garantía» con un comediante llamado Filippo mientras esperaban tras bambalinas su entrada al escenario. Entre los actos de Teodora estaba montar semidesnuda encima de briosos corceles, y en varias ocasiones le ponían gansos salvajes a recoger frutas y granos sostenidos por la muchacha en su entrepierna. Teodora parecía no conocer el miedo, y esa característica habría de servirle de mucho en el futuro.

A los 16 años, Teodora se fugó del circo como amante de un oficial. Ecebolo, su amante, la conservó a su lado por 4 años pero luego la dejó botada y pipona en Egipto. Al parecer el oficial tenía serias dudas en cuanto a la paternidad del hijo que esperaba Teodora.
Teodora, desengañada y triste, optó por refugiarse en la luminosa Alejandría, lugar en el que conoció a Severo, líder de la secta cristiana de los monofisos, quienes creen que Jesús no fue mitad divino y mitad humano, sino que le adjudican a Cristo características completamente divinas.
Convencida sobre esta doctrina, regresó a Constantinopla para trabajar como hilandera en un taller cercano al palacio donde moraba Justiniano, sobrino del emperador Justino y heredero del trono bizantino.
La casualidad quiso que una antigua amiga suya amante del general Belisario (hombre de confianza del futuro dignatario), la pusiera en contacto con las elites aristócratas. En esos ambientes conoció a Justiniano, que quedó prendado por su belleza e inteligencia. De inmediato se convirtieron en amantes y, en pocos meses, Teodora pasaba de los infiernos circenses a la cúspide social como patricia del Imperio Romano en Oriente, a pesar de que existía una ley que prohibía que la realeza y los nobles se casaran con prostitutas, sirvientas o mujeres de orígenes dudosos. Tras haberseles negado en tres ocasiones el derecho a casarse, sobre todo por intrigas de la tía de Justiniano (una arpía fabulosa conocida como la emperatriz Lupino), por fin pudieron contraer nupcias. Tras la muerte del emperador Justino, su pariente accedió al trono y con él su flamante esposa, de 27 años de edad.

Una vez que se vio convertida en consorte del monarca, Teodora se dio a la tarea de establecer que no sería solamente un ornamento, por muy bella que fuera. Teodora tomó cartas en distintos asuntos concernientes a mejorar la calidad de vida de las mujeres del imperio bizantino, influyendo en su esposo Justiniano para que codificara el derecho romano en el "Corpus Juris Civilis". Inspiradas por ella aparecieron leyes que defendían la igualdad de la mujer, el derecho al divorcio, la prohibición de castigos por adulterio, el reconocimiento hacia los hijos bastardos y la defensa de sus derechos de herencia, la imposición de penas para los violadores, la posibilidad de abortar y la prohibición de la prostitución forzosa. Además, se encargó de crear planes de rescate para jóvenes que habían sido prostitutas, rehabilitándolas para otros oficios. Tambien promulgó leyes que permitieran que las mujeres pudieran ser propietarias y heredar sumas de dinero o propiedades y además mejoró el sistema de atención a la salud femenina. Murió en el 548.