lunes, 8 de agosto de 2016

SEGURIDAD CIUDADANA Y LA POLICÍA

SEGURIDAD CIUDADANA Y LA POLICÍA

Seguridad se define como la característica de seguro, la ausencia de riesgo, o la certeza de estar libre de amenazas. Cada ciudadano tiene una concepción diferente de la seguridad, de acuerdo con las amenazas existentes en su entorno y al manejo de sus propios temores, lo cual conduce a que la percepción de seguridad, que siempre se origina de realidades, sea muchas veces discordante para habitantes del mismo sector. Existen diversos tipos de seguridad: ciudadana, social, jurídica, laboral, informática, vial, entre otros,  casi tantos como actividades puedan desarrollar las personas en ejercicio de sus derechos constitucionales.
La prevención y eliminación de las perturbaciones de la seguridad, tranquilidad, salubridad y moralidad públicas constituye la “seguridad ciudadana”  que es el tópico sobre el que la Policía Nacional de los colombianos trabaja incesantemente, para lograr su mantenimiento a lo largo y ancho del territorio, asegurando la existencia de las condiciones adecuadas para el ejercicio pleno de derechos y libertades públicas.
En nuestra organización interna existen catorce direcciones, una de ellas denominada “DIRECCIÓN DE SEGURIDAD CIUDADANA” de donde dependen las unidades operativas del país, ocho (08) Regiones de Policía, treinta y cuatro (34) Departamentos de Policía y diecisiete (17) Policías Metropolitanas, además de los servicios especializados. En Cúcuta tiene sede la Región Número Cinco, con jurisdicción en los Santanderes, Arauca y Magdalena Medio, que agrupa cuatro Departamentos de Policía y dos Metropolitanas (Cúcuta y Bucaramanga).
 La Dirección de Seguridad Ciudadana,  cuenta con un equipo profesional y capacitado en el análisis de los factores que generan inseguridad y afectan la percepción. Semanalmente se efectúan estudios en juntas  denominadas “comités de vigilancia” los cuales se desarrollan en cada localidad o jurisdicción,  con participación de  autoridades,  comunidad,  comandantes del sector y utilizan herramientas tecnológicas modernas de georeferenciación y estadística. Allí se cruzan informaciones y cifras con el fin de puntualizar los sectores afectados por delitos y contravenciones, disponiendo como respuesta a las problemáticas detectadas, planes de acción integrales en los cuales se despliega toda la oferta institucional.
La "seguridad ciudadana" es un compromiso de todos y para su mantenimiento, es fundamental que la policía reciba oportunamente información de la comunidad.   Como un medio más en búsqueda del contacto ágil y directo con la población, ha sido diseñada y lanzada la aplicación POLIS,  que invito a descargar a su móvil, para que fácil y permanentemente esté conectado con su policía a nivel nacional. Para su activación tan solo deberá ingresar datos básicos como son: número de cédula, dirección y teléfono. Por medio de POLIS, usted podrá marcar directamente el número de emergencias del lugar donde se encuentre, reportar en línea la pérdida de documentos y, próximamente, el de celulares, así como el "botón de pánico" que permitirá el arribo rápido  de las patrullas del cuadrante al lugar de activación, gracias al sistema GPS de la aplicación. Es gratuita y se encuentra disponible en iOS y Android.

LAS ELECCIONES Y LA POLICÍA

LAS ELECCIONES Y LA POLICÍA


De conformidad con lo normado por nuestra constitución el voto es un derecho y un deber ciudadano, sin embargo en el artículo 219, dispone que la fuerza pública, de la cual forma parte La Policía Nacional, no es deliberante y   sus miembros no podemos ejercer la función del sufragio. Respetuosos a este mandato, nos concentramos en nuestro  fin primordial, cual es el mantenimiento de las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos y libertades públicas.
El próximo 25 de octubre, cuando se realizará  la jornada electoral para elegir el poder regional, una vez más la Policía Nacional de los colombianos estará trabajando denodadamente  para garantizar su normal desarrollo, como lo ha hecho a lo largo de su existencia, siendo testigo presencial del devenir de la democracia en nuestro país y los cambios que a lo largo de la historia ha experimentado el proceso de elegir nuestros gobernantes, tales como: la introducción del sufragio universal para todos los hombres mayores de 21 años en el año de 1945; el derecho al voto para las mujeres, introducido mediante el acto legislativo No. 3 del 25 de agosto de 1954; la mayoría de edad a los 18 años implementada en 1975 y el uso de la tarjeta electoral o tarjetón a partir de la elección presidencial de 1990.
En Norte de Santander, el potencial electoral es de 1'105.909 electores, serán instalados 408 puestos de votación con un total de 3203 mesas, los cuales tendrán por vez primera, un cubrimiento del 100 % por parte de la Fuerza Pública. Nuestra democracia se sigue fortaleciendo con cada proceso y muestra fehaciente de ello es el aumento  en el número de aspirantes a ser elegidos, los cuales pasaron de 3136 en el 2011 a 3500 en 2015,  un incremento del 11%, quienes han tenido las garantías de seguridad necesarias para plantear sus propuestas al electorado, tanto en áreas urbanas como rurales. Algo similar ocurre en los demás departamentos de la región: Santander y Arauca.
El llamado cordial es a todos los ciudadanos para que participen activamente en esta fiesta de la democracia. El plan integrado de seguridad, en coordinación con las distintas entidades del estado ya se encuentra en ejecución y  como parte de éste, fue expedido el decreto presidencial 2033 el pasado 16 de octubre, que invito a consultar, el cual dicta normas para la conservación del orden público durante el periodo de elecciones, entre las que se pueden mencionar, la ley seca a partir de las seis (6) de la tarde del próximo sábado hasta las seis (6) de la mañana del lunes 26, igualmente la restricción al porte de armas a partir del viernes 23 de octubre hasta el miércoles 28.
La ciudadanía podrá denunciar fácilmente, hechos que atenten contra el normal desarrollo del proceso y los delitos contra los mecanismos de participación democrática a través de los siguientes medios: Policía Nacional 123 ó 321-3945367; Unidad de  Recepción Inmediata para la Transparencia Electoral "URIEL", linea gratuita nacional 018000 912005  o al correo electrónico denunciasuriel@mininterior.gov.co


MI AMIGO EL POLICÍA 2

“MI AMIGO EL POLICÍA (2)

La palabra policía proviene del griego “πολιτεία” “Politeia (gobierno de la polis), polis significa Ciudad – Estado, término que derivó en el latín Politia[1]. Es justamente en las ciudades, donde la concepción moderna de la palabra, traducida en la institución encargada de velar por la vida, honra, bienes y tranquilidad, resumida en el concepto de seguridad ciudadana, tiene su mayor compromiso.
A medida que las ciudades crecen, el clamor de los habitantes de las urbes es igualmente ascendente, reclamando el otrora policía de la esquina, aquel conocido por todos, cercano a todos, respetado por todos y líder indiscutible de las comunidades.
La modernidad que dio movilidad al policía, las murallas y rejas que rodean los conjuntos cerrados y la gran expansión de las urbes, genera la brecha que permanentemente la Policía Nacional de los Colombianos trata de cerrar para atender el justificado reclamo de la población que pide en coro la presencia de su policía como muestra de confianza, lo cual nos compromete aún más. Para lograrlo se acude a programas de participación comunitaria como son las redes de apoyo y los frentes de seguridad local que agrupan la comunidad alrededor de su policía, los cuadrantes que intentan sectorizar los problemas para ser confrontados con mayor efectividad, el uso de la tecnología (cámaras de vigilancia, redes sociales y emisoras) como medio efectivo de aproximación, pero sobre todo el análisis sociológico de la problemática contravencional, el abordaje criminológico de los delitos y la articulación de todas las herramientas disponibles a nivel mundial,  aunadas a nuestra propia experiencia de 124 años interactuando con las policías más avanzadas y exitosas del mundo, de quienes hemos asimilado su experticia y conocimientos,  así como ganado su reconocimiento, confianza y cooperación.
La formación de un corazón de Policía toma un tiempo en nuestras escuelas, pero su maduración solo se logra tras noches de ronda velando el sueño del barrio arrullado por la tonada enamorada de una serenata; con jornadas de sudor bajo el calor de nuestro trópico que calienta la piel ya bronceada por el sol canicular en bajas altitudes; sintiendo el frio penetrante que intenta congelar los pies en nuestros pueblos del paramo y el vivir al lado de nuestros compatriotas las adversidades diarias, la ignominia de nuestro conflicto interno y los vaivenes del devenir histórico, que nos lleva, casi siempre alejados de nuestras patrias chicas, a dedicar nuestro mejor esfuerzo  para lograr el bienestar del pueblo colombiano, recompensados por la satisfacción del deber cumplido y algún momento de esos que impresionan el alma, como aquel que en medio del problema humanitario generado por la deportación masiva en la frontera oriental de nuestro país,  genera el abrazo agradecido y sincero del propietario de un vetusto televisor, al recibir la ayuda de la mano amiga de un hombre vestido de verde aceituna con gorra de notorio letrero que dice “POLICÍA”, para cruzarlo a salvo vadeando las aguas turbias de un riachuelo, que no fue necesario se abrieran para permitir su retorno precipitado a la tierra prometida, esa que sus ancestros liberaron para él, dando origen a esta su patria donde con total seguridad podrá empezar de nuevo.
Dios ilumine al Policía encargado de proteger el campo o la ciudad, donde aquel compatriota logre poner en funcionamiento el luchado televisor, para que tranquilamente su sonido e imágenes lo acompañen a resoñar sus sueños.



[1] LONDOÑO CÁRDENAS, Fabio Arturo. Introducción a la filosofía policial. Bogotá: Fondo Rotatorio de la Policía Nacional, 1994. P.77.